Pensamientos desde mi yo:
Sí, así se llamaba el blog que tenía en Terra y donde derramé mi ser y mi esencia, en versos y en prosa. Sí, pensamientos, me gustaba pensar desde mí verdadero y libre yo, y, en ocasiones, necesité derramarme escribiendo porque no podía hacerlo de otra manera, o no quería. Recuerda que en más de una ocasión te dije que no me gustaba mostrar mi intimidad, ni para bien ni para mal, mi vida privada es mía y de quién yo considere que puedo darle acceso a ella. De nadie más, porque a nadie le importa lo que sienta o a mí no me da la gana de que sepan cómo me afectan determinadas circunstancias de mi vida. Por eso el blog fue mi diario compartido con personas anónimas, pero que yo sabía que al leerme se identificaban con mis letras, con mi forma de sentir, e igual que yo cuando las leía a ellas, sentían al leerme lo que al leerlas sentía yo, nos leíamos dentro, donde nadie suele mirar porque lo más habitual es llevar una mascara de sonrisas, un triunfo o intento de triunfo social, donde lo que prime sea la superficialidad de la chachara intrascendente, donde unos ojos tristes alejan der esa popularidad. Dejé de escribir un día, porque ya no me sentía cómoda al hacerlo, había cometido la estupidez de desvelar mi rostro y mi verdadera identidad, fue a raíz de la experiencia de Singles, quise mostrarme cómo era... y... después todo se complicó, se me fue de las manos al implicarme afectivamente con una persona... El resto es la vida, y la vida nunca termina de escribirse, sólo pone puntos suspensivos... al corazón.

